miércoles, 2 de mayo de 2012

JOHN WAYNE Y PILAR PALETTE





A la hora de casarse, el Duke siempre lo tuvo muy claro: no quería actrices y se volvía loco por las latinas La tercera y última esposa de John wayne fue la peruana Pilar Palette Entre sus siete hijos, los más cinéfilos recuerdan a Patrick Wayne, también actor, gracias a sus papeles en Centauros del desierto o El Alamo. Anteriormente estuvo casado con Josephine Alicia Sanchez, de familia hispanoamericana, que le dio cuatro hijos, (Michael, Tony, Patrick y Melinda) y con Esperanza Baur, mexicana de quien se divorcio en 1954. Con Pilar tuvieron tres hijos (Aissa, Ethan y Marissa) 
El Duke y Pilar se conocieron en circunstancias muy particulares: En 1951, el actor -por entonces casado con Esperanza- realizó un viaje a Perú para buscar localizaciones exóticas de cara a una de sus producciones. Durante su estancia en Lima visitó una producción norteamericana que se estaba rodando allí, Green Hells. Entre las protagonistas de la cinta se encontraba una joven actriz de veintidós años que respondía al nombre de Pilar Palette. Era menuda, frágil, muy distinguida, y poseía, aparte de una misteriosa sonrisa, unos fascinantes ojos negros. Wayne se enamoró inmediatamente de ella. Pero Pilar, que desconocía casi todo del actor, no le prestó demasiada atención. Además, estaba casada con Richard Weldy, director de relaciones públicas de una línea aérea norteamericana.
«Sabía que era un hombre muy importante, muy alto, muy guapo. Y no dejaba de pensar: “Qué voy a decirle”. Al final le comenté, intentando hacerme la sofisticada, “Sr. Wayne, estuvo usted maravilloso en ¿Por quién doblan las campanas?” En aquel momento todo el mundo se quedó callado, el Amazonas dejó de fluir, se hizo el silencio, y pensé: “Dios mío que es lo que he dicho”. Duke se echó a reír como un loco y me contestó: “Me confunde con mi amigo Gary Cooper”. Creo que el hecho de que yo no supiera quien era le hizo preguntarse: “¿Cómo puede ser tan estúpida para no conocerme?” Y pienso que eso le intrigó», escribió Pilar en sus memorias. Ambos volvieron a encontrarse tres años después, en Los Ángeles, donde la joven actriz estaba rodando una película. Y esta vez, Pilar, que ya estaba divorciada, no fue ajena a la química que se había creado entre los dos. Duke le pidió que se quedara en Hollywood y ella, perdidamente enamorada, accedió. Irónicamente, John se vio forzado a ocultar esta nueva relación a su segunda esposa, como había hecho con Josie la primera vez.
La pareja fue discreta hasta que Wayne obtuvo su segundo divorcio. Pero antes tuvieron que pasar por un auténtico calvario. Cuando Pilar le dijo a Wayne que estaba embarazada de tres meses, éste llamó corriendo a su abogado para ofrecer a Chata (Esperanza) cualquier tipo de acuerdo que ella conviniese, con tal de acelerar el trámite del divorcio. Chata, sin embargo, buscaba venganza y no dinero, y su odio aumentaba con cada botella de ginebra que se bebía (y eran muchas). Como la cosa se complicaba sin remedio, los directivos de la Warner Brothers, mostraron al actor su preocupación. Le hicieron ver que, como había sucedido con Ingrid Bergman (su fuga a Italia para unirse a Rossellini), una separación escandalosa era lo que menos le interesaba a una estrella de su reputación. Chata no paraba de acosarle y le desacreditaba en los Tribunales durante las vista del divorcio, mientras que los moralistas de Hollywood le cercaban como buitres alrededor de la presa.
Pilar se ofreció entonces a abortar, aun en contra de sus creencias, con tal de solucionar el problema. Pero Duke se negó tajantemente. Estaba seguro de que podría encontrar alguna solución. Barajó todo tipo de posibilidades, incluso que escondieran al niño en México hasta que él fuera realmente libre. Todo fue inútil. Al final, Pilar, viendo que Chata estaba haciendo pasar al actor por un infierno, decidió abortar sin su consentimiento. Fue un triste final.
La boda se celebró el 1 de noviembre de 1954 en Hawai. Ella no volvió a aparecer en pantalla y se contentó con criar a los hijos que tuvo con Wayne: Aissa en 1956, John Ethan en 1962 y Marissa en 1966. Pilar era una mujer tranquila y digna que parecía reunir las mejores cualidades de las dos ex-mujeres de John, sin la temperamental vena latina que ambas tenían.
 

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