miércoles, 30 de mayo de 2012

ROMY SCHNEIDER Y LAURENT PETIT


El último amor. El último amor de la actriz fué Laurent Petit, un productor de cine al que amó intensamente. Se llegó a decir que Petit fué una especie de Doctor Doolittle al que ella como una dulce Eliza, se dejó moldear, retirándola de las adicciones que marcaban su vida hasta entonces. En los años que vivieron juntos, Laurent Petit se encargó de hacer una Romy diferente, mas dedicada a su profesión, menos propensa a las depresiones y al alcohol, y a la figura negativa que ejercía en ella la presencia del actor Alain Delon. 

Fué una labor intensa, pues la actriz sufría mucho con el recuerdo del suicidio de su primer marido y por la trágica muerte de su hijo David, que trepando las rejas de su casa, resbaló y quedó atravesado por una de ellas. El encargado de darle la noticia fue Alain Delon. Romy corrió hacia al hospital pero ya era tarde: su hijo de catorce años acababa de morir en la sala de operaciones. En medio del dolor la madre confesa que era su único amigo. A causa del dolor se encerró en un Hotel y no quería salir para nada. Entonces Alain la busca y la lleva a su finca lejos de los periodistas para que esté más tranquila. Pero la tenacidad de Petit, su amor hacia ella y su paciencia hicieron que Romy viviera los últimos años de su vida, sumergida en proyectos, la inmensa mayoría direccionado al mundo del teatro, donde tenia ofertas muy interesantes. Al igual que Marilyn, Romy Schneider tenía una agenda personal, donde anotaba todo, desde sus fechas mas significativas, hasta los acontecimientos que de alguna forma la marcaron. 

ella había anotaciones relacionadas con Alain Delon y sus manejos extra-cinematográficos, las veces que se vieron a lo largo de su vida, y algo que era muy importante, la relación existente de un grupo de mafia internacional con el actor, como así mismo todo lo sucedido con el asesinato del guardaespaldas de Delon, acontecimiento que conmovió a toda Francia, y del que el actor salió algo tocado. Este diario nunca se encontró entre las pertenencias de la actriz después de su muerte, fué, como en el caso de Marilyn, un objeto muy buscado y que hasta la fecha no se sabe nada de él, pero no es difícil imaginar de quien eran las manos que lo ocultaron ante la opinión publica y en donde creo que debe seguir. 

Laurent Petit era y es un productor muy conocido, tremendamente elogiado por los aciertos entre los films que produce y un caballero de pies a cabeza La actriz austríaca nacionalizada en Francia, Romy Schneider, apareció muerta en el domicilio del productor Laurent Petin. Aunque los primeros exámenes médico-forenses señalaron como causa de su muerte un paro cardíaco, en ambientes artísticos cercanos a la actriz se comenta mucho que la protagonista, entre otras películas, de Sissi, El proceso y Lo importante es amar, se quitó la vida debido al trauma con el que vivía después de la trágica muerte de su hijo David acaecida el año pasado. Romy Schneider, que actuó en mas de sesenta películas, tenía 43 años y deja una hija, Sarah de cinco años de edad, fruto de su relación con Daniel Biasini. Hacia las 7,30 de la mañana de ayer un amigo de la actriz que pasó la noche en la casa descubrió el cuerpo inerte de Romy Schneider. 

Laurent Petit avisó a los servicios médicos pero éstos no pudieron hacer nada. El forense certificó que la muerte de la actriz se debía a causas naturales, concretamente a un paro cardíaco, por lo que se rumorea que no habrá autopsia para determinar si había fallecido por una sobredosis de barbitúricos, tesis que mantiene también la policía, ya que no se encontró ninguna prueba suficiente que pudiera confirmar el suicidio. Romy Schneider nombró herederos universales de sus bienes a su hija Sarah y a su último compañero, Laurent Petin, en un testamento ológrafo hallado en Zurich y publicado en la República Federal Alemana por el semanario Stern. 

Dice el escrito: "Quiero, que todo lo que yo, Romy Schneider, poseo sea legado a Laurent Petin y a mi hija Sarah. Quiero decir, que hago testamento otra vez y que todo lo que poseo pertenece ahora a Laurent Petin y a Sarah. Esta es mi última voluntad y mi decisión permanece en firme". Sin embargo, aparte de dejar un gran capital, Romy ha hecho heredar a sus allegados una deuda de 2,3 millones de marcos.

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